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Adorable becerro brahmán vive como si fuera un perro más en la familia.

En la encantadora ciudad vacacional de Broome, en Australia, existe una linda laguna donde es común ver a las personas junto a sus animales de compañía. Este becerro brahmán, llamado Peanut, ha llamado la atención de los visitantes del lugar y no solo por su gran tamaño. El encantador animal está convencido de que es un perro.

El becerro de dos meses de edad vive en un suburbio cercano junto a su familia, quienes conviven también con  cerdos, pavos reales, gallinas y perros.

El adorable Peanut fue rescatado cuando se encontraba a un costado de la autopista, junto al cuerpo fallecido de su madre que aparentemente fue atropellada por un vehículo.

El padre de Peanut, Edward Foy, cuenta a ABC, que su querido amigo suele beber 16 litros al día de una fórmula especial para terneros, lo que representa un gasto de 250 dólares por mes, pero Edward asegura que vale la pena.

Peanut no es el primer ternero de Brahmán que tiene la familia como mascota; anteriormente tuvieron ya una vaca en su hogar.

Edward agrega:

“Teníamos una vaca como mascota, Philip. Lo tuvimos durante 26 años… Solía aplastar el huerto de verduras de mi madre».

Peanut es encantador, aunque puede llegar a tener un peso de hasta 900 kilogramos, algo normal para su especie. Por supuesto, su padre adoptivo asegura que el tierno becerro no suele actuar como un toro normal, posee algunas características muy particulares y sorprendentes.

Edward refiriéndose a su singular compañero, agrega:

«Peanut nunca ha visto otra vaca antes, así que en lo que a él respecta, es un perro y ha adquirido la misma personalidad que un perro. Normalmente lo llevo a la playa y él me sigue todo el camino mientras voy a pescar».

Debido a su raza, cuando el becerro brahmán sea mayor, sus cuernos crecerán y pueden representar un poco de peligro para su familia, pero su padre adoptivo asegura que no considera en absoluto el quitárselos y ya tiene algunas ideas para cuando llegue ese momento.

El hombre plantea una divertida solución:

«Cogeré dos fideos de piscina y se los pondré. Entonces, cuando golpee, se sentirá como goma blanda».

Peanut es un becerro muy feliz, y junto a su nueva familia disfruta de los paseos por la playa. Por su parte, Edward espera compartir mucho tiempo junto a Peanut, pues tienen una conexión muy especial.

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