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El gato de las arenas o gato del desierto y su peculiar característica.

El gato de las arenas tiene el aspecto de gatito durante toda su vida, dando la impresión de que no crecen nunca. Están considerados una especie casi amenazada, los venden como mascotas.

El gato de las arenas (Felis margarita) es una especie de felino sumamente adaptada a las regiones áridas y arenosas. Su  población se distribuye mayormente en el continente africano y asiático. Actualmente, es la especie más pequeña conocida del género Felis, junto al gato patinegro. Apenas alcanza los 50cm de longitud en cabeza y cuerpo, a los que hay que sumar otros 30 de cola. Los machos más grandes no llegan a los 3,5 kg de peso.

El hábitat del gato de las arenas abarca todo lo ancho de ese desierto, desde Marruecos hasta Egipto y Sudán. En los últimos 20 años, también se los ha documentado en países del Oriente Medio, como Jordania, Siria e Irak.

El gato del desierto está bien adaptado al duro ambiente en el que vive, pueden sobrevivir a temperaturas entre -5º y 52ºC y son capaces de aguantar meses solo con el agua que contiene su comida.

Características del gato de las arenas

Su apariencia y pequeño tamaño hacen que pueda resultar parecido a algunos ejemplares de gatos domésticos. No obstante, el principal rasgo distintivo es su cabeza notablemente ancha y las orejas muy amplias.

  • Peso: no pesan más de 3.5 kg.
  • Altura: miden de 39 a 57 cm (longitud en cabeza y cuerpo). La cola mide de 24 a 31 cm.
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  • Color de pelaje: de color arena con escasas rayas más oscuras que se tornan más visibles en las patas delanteras. En las subespecies del continente africano, estas rayas suelen ser más desarrolladas. La punta de la cola también exhibe generalmente un color oscuro.
  • Orejas: muy amplias, recubiertas de un vello grueso y blanco para proteger al oído de la arena y el viento.
  • Otra característica que permite diferenciarlo de otros felinos son las plantas de los pies totalmente revestidas de pelos. También se trata de una adaptación a su hábitat, que garantiza la protección de la parte más sensible de las patas, evitando quemaduras y otros daños por el contacto con la arena caliente.
  • Camada: generalmente vienen en camadas de tres gatitos. Se independizan a los cuatro meses de edad y alcanzan la madurez sexual entre los nueve y los 14 meses.

Reproducción

Los gatos de las arenas son fundamentalmente solitarios, pero no territoriales. De hecho, es común que varios individuos frecuenten los mismos refugios, aunque nunca los comparten al mismo tiempo. Durante la época reproductiva, que varía de una región a otra, los machos atraen a las hembras con una especie de ladridos para incitarlas a la cópula.

Entre 59 y 63 días después del apareamiento, las hembras paren una camada de una a ocho crías, aunque lo normal es que sean cuatro o cinco. Presentan un crecimiento rápido y a los 6 – 8 meses del nacimiento ya son independientes, aunque no alcanzan la madurez sexual hasta alrededor del año de edad. Se ignora su esperanza de vida en libertad, aunque en cautividad pueden llegar a los trece años. Los individuos cautivos suelen aparearse más de una vez al año, al contrario que los salvajes.

Alimentación y comportamiento del gato de las arenas

Al igual que los demás felinos, el gato de las arenas mantiene hábitos mayormente crepusculares o nocturnos. Durante la mañana y buena parte de la tarde, el gato del desierto permanece refugiado entre las rocas para protegerse del calor extremo.

Se trata de un animal carnívoro que, a pesar del pequeño tamaño, demuestra gran capacidad en la caza. Su dieta incluye todo tipo de presa disponible en su entorno, como ratones, liebres, gerbos, serpientes, aves lagartos, insectos, etc.

Por otro lado, sus principales depredadores naturales son los chacales y las lechuzas. Así mismo, la caza furtiva es la mayor amenaza a la conservación de la especie. Además de tener un alto valor en el mercado de comercialización de pieles, también se venden como mascotas exóticas.

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