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¿Cómo afecta el echinococcus en perros y gatos?

Los equinococos (Echinococcus) son los parásitos internos que viven en el intestino delgado de perros, gatos, zorros y humanos. Los animales son los que actúan como hospedadores finales del gusano adulto.

Los equinococos son un tipo de tenia o cestodo; son pequeños gusanos planos que tienen el cuerpo dividido en segmentos. Su forma recuerda a las tenias clásicas o solitarias, pero son mucho más pequeños.

Los equinococos causan síntomas clínicos normalmente leves en los animales infestados y, por esa razón, el diagnóstico resulta difícil. Sin embargo, los animales infestados también pueden contagiar a otros animales (hospedadores intermedios o accidentales), incluidas las personas (huéspedes accidentales), por lo cual este parásito constituye un importante problema de salud pública.

“Nosotros (los humanos) somos un hospedador intermediario, ya que podemos infectarnos de los estadíos larvarios y no desarrollar la tenia (el parásito adulto, gusano plano), sino algo peor, un quiste el cual puede llegar a pesar varios kilos. Además la detección de la enfermedad a menudo no se realiza de forma temprana por la inespecifidad de los síntomas, por lo que el desarrollo del quiste puede llegar a ser fatal”, explica la veterinaria Lucía Machuca Arenas, del Centro Veterinario Parapequeños de Granada (Twitter: @ParapequenosCv)

Síntomas 

Los síntomas son muy distintos e indeterminados.

La estrategia de echinococcus consiste en reproducirse discretamente en forma de huevos durante la vida del animal. No obstante, aunque los huevos no son directamente infecciosos para el perro o el gato, pueden infectar a las personas. De hecho, el echinococcus es responsable del quiste hidatídico en humanos, trasmitido por ingestión accidental de huevos del parásito, que proceden de las heces del perro y del gato.

La infección con este parásito puede ser mortal en humanos, al formar quistes de líquido llenos de parásitos en su interior, en órganos de personas infectadas.

De vez en cuando, un propietario debe de estar atento puede descubrir los diminutos segmentos en las heces; cuando esto sucede, es muy importante preguntar al veterinario de qué se trata. Los huevos no se pueden distinguir por su forma de los otros cestodos, y se desprenden de vez en cuando pasando a las heces del animal infectado. En raras ocasiones, la mascota puede rascarse o frotarse la zona de la parte posterior con el suelo, a causa del picor anal, siendo esto un síntoma inespecífico pero típico de la infección por cestodos.

La mayor preocupación relacionada con estos gusanos es que las personas pueden actuar como hospedadores intermedios y quedar infectadas por los huevos excretados por los perros o (con mucha menos frecuencia), por los gatos.

Tratamiento

En las regiones donde la infestación por tenias es común, es necesario instaurar medidas preventivas, sobre todo en perros y gatos, puesto que es prioritario prevenir cualquier riesgo para las personas. Las tenias no suelen causar síntomas en los gatos y los perros infestados, pero se transmiten a las personas con consecuencias que pueden ser graves. Si esto sucede, podría ser necesario realizar un diagnóstico de la parasitosis que afecta al animal.

Los equinococos pueden ser erradicados con la mayoría (aunque no con todos) los antihelmínticos convencionales. Es importante utilizar un antihelmíntico que esté indicado para el tratamiento de esta infección. Este proceso se llama “desparasitación.

Prevención

La prevención más correcta consiste en desparasitar periódicamente a la mascota con un medicamento específico. Es recomendable administrar periódicamente un antiparasitario eficaz durante todo el año. No obstante, se deberán tener siempre en cuenta los factores de riesgo de cada mascota.

Es el veterinario quien deberá de dar el medicamento específico de acuerdo a los síntomas específicos de cada mascota.

                                                 

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