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¿Cómo diagnosticar si mi perro está sufriendo de Alzheimer?

Según un estudio de 2011 de la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología radicada en Santiago de Chile, dice que  el 61% de los perros de más de quince años experimentan el llamado Síndrome de Disfunción Cognitiva, que comúnmente se conoce como Alzheimer canino.

Esta es una condición que se presenta en los canes de edad avanzada y que se caracteriza por generar cambios muy marcados en el comportamiento del animal.

También llamado Síndrome de Disfunción Cognitiva o demencia canina, el Alzheimer en los perros afecta la memoria del animal de la misma forma en que lo hace en los seres humanos, deteriorando su calidad de vida. No obstante, muchos de estos signos también aparecen en otras enfermedades, por lo que resulta importante realizarle un análisis detallado para dar con el diagnóstico indicado.

¿Existe el Alzheimer en perros?

Los perros no viven tantos años como los humanos, pero dentro de su ciclo de vida, proporcionalmente pueden considerarse ancianos a partir de los 7 o los 9 años

Cuando un perro es anciano, por lo general experimenta un deterioro físico a diversos niveles. Pero también existe un deterioro cerebral, menos apreciable a simple vista, que puede generar una serie de cambios en el comportamiento del perro que constituyen lo que se denomina Síndrome de Disfunción Cognitiva (SDC).

¿Qué causa el Alzheimer en perros?

El Síndrome de Disfunción Cognitiva es un trastorno neurodegenerativo, propio de perros de edad avanzada y caracterizado por una disfunción cognitiva gradual. El proceso degenerativo puede durar entre 18 y 24 meses, o incluso en algunos casos más.

Sus causas básicas son las siguientes:

  • Acumulación de una proteína llamada B-amiloide, que tiene propiedades neurotóxicas que afectan a la función de las neuronas del perro. A más cantidad de esta proteína, mayor severidad de los síntomas de la demencia senil canina.
  • Aumento de los radicales libres, que producen un daño oxidativo que provoca la muerte de neuronas.
  • Cambio en la expresión de algunos genes.
  • Disminución del riego sanguíneo.

Síntomas: 

  • Alteraciones en el ciclo del sueño: Pasa mucho tiempo durmiendo, ya que se siente cansado o al menos estresado por un mundo que deja de comprender con sus sentidos, por lo que prefiere refugiarse en el aislamiento y el sueño.
  • Alteración en las relaciones sociales: Esta más hosco con otros perros, si era un can sociable o al menos tenía curiosidad por oler el trasero a sus vecinos congéneres en el parque y de repente no muestra ningún interés y sistemáticamente gruñe o ladra a aquellos que vienen a saludarle, podría estar padeciendo Síndrome de Disfunción Cognitiva.
  • Tiene una leve cojera y dificultad para subir escaleras: puede presentarse una leve cojera que no se deba a la artrosis sino a fallos neurológicos a nivel de la espina dorsal.
  • Tiene menor interacción con los humanos: también es un síntoma que deje de interesarse por caer bien a los humanos y seducirlos para que le acaricien el lomo y la espalda. Por ejemplo, se muestra indiferente cuando llega alguien a casa o incluso es menos receptivo con los que somos su familia.
  • Hace arañazos en las paredes: si vemos que araña las paredes de las habitaciones donde está acostumbrado a estar desde siempre sin problema, puede ser una señal inequívoca de Síndrome de Disfunción Cognitiva y de que se ha desorientado y asustado. La desorientación es uno de los síntomas más agudos y peligrosos de esta enfermedad.
  • Se hace las necesidades en casa: no siempre ocurre, pero un cambio de hábitos en este sentido, como defecar en casa u orinar sin que medie mucho tiempo entre salidas, puede ser debido al Alzheimer canino.
  • No responde a nuestra llamada: puede que deje de reconocernos momentáneamente, que se desoriente o deje de oírnos por la enfermedad.
  • Presenta tendencia a perderse: del mismo modo, puede que tienda a alejarse de nosotros por todos los factores juntos. Esto es que se desorienta, oye y ve mal y no nos reconoce por una enajenación temporal o crónica. Si adquiere la costumbre de irse solo y alejarse más de lo que lo solía hacer normalmente sin saber volver, debemos sospechar.

Tratamiento: 

El tratamiento de la demencia senil en perros se centra inicialmente en el enriquecimiento ambiental, y en la estimulación física y mental del animal. Se ha estudiado que estos ejercicios, unidos al enriquecimiento ambiental frenan el deterioro del cerebro y mejoran los síntomas. Es habitual utilizar rutinas diarias de juego, ejercicio y adiestramiento, así como recurrir a juguetes que requieran la práctica de la memoria de tu perro.

Tratamiento con psicofármacos: el tratamiento con determinados fármacos puede ayudar a frenar la oxidación y el proceso de envejecimiento neuronal. Siempre debe ser el veterinario quien lo prescriba y lo paute.

A parte de los medicamentos, el veterinario te recomendará una dieta equilibrada, formulada específicamente con niveles elevados de vitaminas antioxidantes y antiinflamatorios naturales, que puede ayudar a mejorar las funciones cognitivas del perro. Además, debido a que el cerebro suele usar la Glucosa como combustible preferente para poder realizar sus funciones, y el envejecimiento puede dificultar el uso de la Glucosa como combustible, la ingestión de determinados ingredientes permite obtener sustancias que el cerebro utilizará como fuente de energía alternativa a la Glucosa, mejorando así el rendimiento de tu perro.

¿El Alzheimer afecta más a los perros pequeños?

Aunque las razas pequeñas son más longevas, algunos estudios muestran que este tipo de perros no tiene mayor predisposición a sufrir Alzheimer canino.

Diagnostico

Tanto el diagnóstico precoz como la implementación temprana del tratamiento, son factores clave para mejorar la condición del animal, repercutiendo favorablemente en la calidad de vida del perro.

En la actualidad, esta enfermedad no tiene cura y el tratamiento está orientado a ralentizar la progresión de la enfermedad y a brindarle calidad de vida al perro.

Consejos

  • Por lo pronto le facilitaremos un lugar tranquilo y caliente, alejado de ruidos, donde el can pueda descansar. Lo ayudará a disminuir sus niveles de ansiedad y estrés, evitando situaciones de irritación y violencia
  • Cuidar su alimentación con una dieta especial de acuerdo a su raza y edad. Es importante que la dieta sea rica en vitaminas y antioxidantes.
  • Es importante establecer una rutina en el animal, brindándole sus alimentos siempre a la misma hora, sacándolo a pasear en el mismo momento del día y repitiendo los mismos juegos de forma puntual y rutinaria.
  • Los paseos son muy importantes para mantener su cerebro lo más oxigenado posible y su corazón en buen funcionamiento.
  • En caso de viajar, evitaremos llevarlo, pues puede ser muy estresante, pero lo dejaremos con personas que ella o él conozcan y quieran, que vengan a cuidarlo a casa.

Si sospechamos que nuestro amigo peludo padece Síndrome de Disfunción Cognitiva debemos  consultar con el veterinario y seguir sus indicaciones.

 

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