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¿Cómo educar a un perro para que no muerda tus cosas?

La boca de los perros, les sirve para interactuar con el mundo. Pero educar al cachorro o can adulto para que no muerda o no haga daño es importante. Uno de los problemas más habituales que enfrentan los dueños de canes es que estos animales pueden convertirse en destructores profesionales.

 Las consecuencias de los mordiscos de un perro,  en especial de un cachorro, son conocidas: un cojín destrozado, rollos de papel higiénico mordisqueados y desplegados por el pasillo, etc.

El perro puede morder tus cosas por diversos motivos, puede que se siente ansioso porque pasa demasiado tiempo solo, está aburrido por falta de actividad o por soledad, tiene demasiada energía acumulada y es muy hiperactivo o en casos más puntuales presenta dolor y molestias en las encías. Cada caso requiere de una solución diferente

Durante los primeros 6 meses de vida de tu perro es muy normal que el animal muerda las cosas, no porque es un cachorro si no porque al igual que los bebés humanos siente molestias en sus encías. En ese caso deberás comprar juguetes especiales para aliviarlo asegurándote de que sean los adecuados para su tamaño, aquellos con sonido suelen gustarles mucho.

Aqui en este articulo de Tu Gato Curioso te compartiremos algunos consejos de los expertos que te ayudaran a evitar que tu perro muerda tus cosas.

  • El juego de boca blanda:

Los canes deben aprender que un mordisco suyo puede hacer daño, algo importante cuando hay niños cerca. El siguiente ejercicio llamado «boca blanda» educa al perro para que no muerda y se puede practicar con el animal desde que cumple los tres meses. Este juego persigue que el cachorro comprenda que no puede apretar su mandíbula con fuerza porque hace daño.

«Para conseguir que el perro entienda que su mordisco hace daño, hay que dejar que muerda nuestra mano, pero solo hasta el nivel de presión que deseemos. Cuando alcance esa mordida, hay que emitir un pequeño grito», explica Davinia González, educadora canina. La señal puede ser un «ay, ay» leve, nunca gritos. Esta voz será el signo para que el cachorro no ejerza más fuerza. Una vez que el pequeño frena su bocado, hay que premiarle con una recompensa comestible, como unas sabrosas galletas caseras.

La presión de la mordida permitida para el cachorro debe reducirse de forma paulatina hasta que el perro aprenda a jugar «con la boca blanda».

  • Las pautas «deja» y «suelta» :

Un can o cachorro que muerde debe aprender las pautas «deja» y «suelta», que le ayudarán a liberar los objetos mordidos que tenga en la boca.

Para enseñarle a soltarlos, y no morder, se puede utilizar su juguete preferido. Primero se deja que el pequeño lo agarre con su boca. Y ¿cómo conseguir que lo suelte? Hay que invitarle a que lo libere con ayuda de un premio que sea más atractivo que el hecho de morder su juguete fetiche. Una recompensa comestible, caricias y otros juegos serán estímulos suficientes para el cachorro.

Un instrumento que resulta de gran utilidad para que aprenda estas pautas sencillas, pero estimulantes para su inteligencia, es el cliker para educar al perro. El sonido que emite este dispositivo de educación canina será la señal que marque a la cría que, si obedece, obtendrá una buena recompensa.

  • Juguetes para que el perro no muerda 

Los cachorros, además, muerden por molestias con la dentición. Y en el mercado hay juguetes para ello. Así el perro podrá centrar sus ganas de morder en estos objetos, cuando necesite aliviar el dolor de su boca.

Los juguetes u objetos que puede morder deben estar claros. Es un error ofrecerle una zapatilla vieja o un calcetín que no se usa, ya que asimilará que esos son sus juguetes y, cuando sea un adulto, los cogerá para mordisquearlos.

  • Un firme No

Como en todo proceso de entrenamiento es importante vigilar al animal y si lo pillamos mordiendo por ejemplo un cable en vez de su juguete debemos decirle de forma firme No, un simple no. Apartarlo de lugar y darle el juguete, con el tiempo y la constancia asociará que para morder está el juguete y no otra cosa.

  • Distracción

Por otro lado, los perros que comparten la vivienda con otros animales, canes o gatos, se sienten más acompañados e invierten más tiempo en jugar con su compañero que en morder lo que no deben.

Si se trata de un perro mayor del año que ha comenzado repentinamente a morder las cosas es muy posible que el animal no esté ejercitándose lo suficiente y que por ello se sienta aburrido. Las mascotas necesitan ejercicio sobre todo los perros grandes, 5 minutos no bastan, debes permitirle al menos 30 minutos de distracción diaria.

  • Ejercicios diarios

Si a pesar de los largos paseos, la quema de energía, la atención y los muchos juguetes tu animal sigue mordiendo tus cosas (en especial si es adulto) conviene que lo lleves al veterinario, tal vez tu perro esté pasando por una etapa de nerviosismo y ansiedad, recuerda que las mascotas son más parecidas a nosotros de lo que imaginamos.

Es importante ser paciente, constante en el entrenamiento pero además entender que las mascotas necesitan y merecen ejercitarse y disfrutar al aire libre por su salud y bienestar, por eso es importante darles tiempo para ello, así conseguirás que tus cosas y tu hogar no sea el blanco de su aburrimiento y energía acumulada

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