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Cuidados básicos que debe de recibir un hurón

Los cuidados del hurón comienzan antes de que este llegue a casa. Entonces tendremos ya hecha su canastilla de bienvenida. En ella incluiremos unos comederos/bebederos antideslizantes, jaula de tamaño mínimo de 70x35x45 cm de alambre para facilitar su limpieza y de barrote estrecho para que no pueda huir entre los huecos, bandeja de heces, viruta para el suelo, un nido para que se esconda y duerma plácidamente y comida adaptada a la edad del hurón

Características 

Nombre científico: Mustela putorius furo 

Esperanza de vida: 8-10 años

Peso: 500 g a 2,25 kg siendo más grandes las hembras que los machos

Colores: blanco, sable, champán, canela, albino…

Medida: aproximadamente 38 cm sin contar la cola

Al hurón nunca le daremos productos lácteos, dulces ni alcohol. Los huesos tampoco se deben de dar ya que pueden formar taponamiento en los intestinos y que la vida de nuestro peludo amigo corra peligro.

 

 

Entre las chuches que podemos darle encontramos pepino, gambas cocidas, comida de bebés, frutas, cereales secos, etc. Tenemos que tener en cuenta que son muy golosos y si les damos muchas chucherías no van a querer comer el pienso, además de que engordarán o sufrirán otro tipo de trastorno en su salud.

Higiene de la jaula: 

Es vital mantener aseada la jaula de vuestro hurón. Es una forma profiláctica de evitar posibles enfermedades a vuestra mascota, es importante que los utensilios de limpieza sean específicos para el cuidado de vuestro hurón. La pala recogedora, trapos, esponja, guantes y cualquier útil usado en la limpieza de la jaula es mejor utilizarlos sólo con este fin.

Debéis utilizar detergentes sin aromas, desinfectante de jaulas y eliminadores de olor. La frecuencia de la limpieza de la jaula dependerá de la suciedad que acumule vuestro hurón, pero una vez a la semana es lo habitual.

El golpe de calor:

 Durante el verano los hurones son propensos a sufrir golpes de calor. Es un episodio grave que debe tratarse de inmediato, o incluso poner los elementos necesarios para evitar el suceso.

El hurón carece de la capacidad termorreguladora de otras especies. Para protegerse del golpe de calor precisa rodearse de elementos que refresquen su entorno. Una botella con agua congelada cerca de su jaula es un buen remedio. El bebedero debe estar siempre lleno.

Alimentación del hurón:

El hurón es un animal carnívoro, por lo cual su alimentación debe ser rica en proteína animal. Dicha ingesta debe encuadrarse entre el 40% al 45% del volumen de su alimentación. Del mismo modo que la grasa de procedencia animal debe estar entre el 15% al 20%. La fibra también es necesaria alrededor de un 4%, de este modo se evitarán problemas digestivos.

El fotoperiodo de los hurones:

 Los hurones precisan descansar en oscuridad total unas 14 horas diarias. El motivo se debe a la necesidad de regenerar la melatonina. Este proceso es imposible con luz.

Por dicha razón debe existir un cajón con una pequeña abertura en el interior de su jaula, o bien si ésta es pequeña, un rincón con una «madriguera» donde el hurón pueda descansar de forma adecuada a sus necesidades. Pueden producirse alteraciones graves de salud si no se respeta el fotoperiodo.

Seguridad doméstica: 

Debemos tener en cuenta que un hurón es un mustélido que  desconocen lo que es el miedo. Si sumamos una curiosidad que va más allá del infinito, comprenderemos que nuestro hurón puede sufrir múltiples incidentes y algunos accidentes en su vida.

A continuación relacionaremos los lugares más habituales dónde los hurones sufren accidentes:

  • Balcones
  • Ventanas
  • Enchufes
  • Tuberías
  • Tierra de maceta (tóxica por estar abonada)
  • Cajones
  • Estanterías
  • Cables eléctricos
  • Sillas plegables
  • Mantas
  • Edredones
  • Puertas
  • Agujeros de todo tipo

Los lugares más peligrosos para el hurón son:

  •  Lavadora: Siempre que hagamos la colada debemos revisar su interior, o mejor aún, mantengamos enjaulado a nuestro hurón, pues nos podemos encontrar una desagradable sorpresa al final del lavado.
  • El horno: Es otro lugar de peligro extremo. La solución: la jaula antes de abrir el horno.
  • Las maletas: les encanta meterse entre la ropa y jugar a esconderse.

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