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El Albendazol, que es y cómo se usa en los perros

El albendazol es un producto con efecto antiparasitario, que se usa desde 1970, en los perros de cualquier edad. Actúa contra los parásitos, afectando al funcionamiento de sus enzimas digestivas y llevándolos a la muerte

¿Qué es el albendazol para perros? 

El albendazol es un principio activo que pertenece a la clase de los benzimidazoles. Comparte grupo con otros productos antiparasitarios más conocidos y en la actualidad más empleados que el albendazol para perros, como el febantel o el fenbendazol.

Los tutores no deben confundir el albendazol para perros con el fármaco de uso humano con el mismo nombre. Aunque tiene una acción similar en ambos organismos, las concentraciones del principio activo y las dosis recomendadas son muy diferentes entre especies. Por otro lado, nunca debe suministrarse sin la autorización de un profesional.

Este medicamento suele recetarse como tratamiento contra los parásitos. No obstante, debido a la acción que han presentado otros fármacos con similar acción, este ha caído en desuso cuando se trata de perros y gatos.

¿Para qué sirve el albendazol para perros? 

El albendazol sirve para la lucha contra parásitos intestinales como los nematodos, los cestodos o tenias, los trematodos y las guardias. Por lo tanto, se puede emplear para la desparasitación interna, aunque el albendazol es un desparasitador que, en la actualidad, se prescribe mucho más para ganado que para perros o gatos.

El albendazol para perros actuará sobre los parásitos que se encuentren en ese momento en el aparato gastrointestinal, pero no tiene efecto residual, es decir, no previene nuevas infestaciones, al igual que ningún otro desparasitador interno.

Dosis de albendazol para perros

La dosis de este medicamento depende del peso, la edad del cánido en tratamiento y la presentación a suministrar. Por ello, es importante llevar a la mascota al veterinario para que este haga el cálculo preciso. De igual manera, la dosis depende del tipo de parásito que se pretenda eliminar. Los siguientes son algunos ejemplos posológicos:

  • 50 miligramos por cada kilogramo de peso vivo al día para Toxocara canis.
  • 25 miligramos por kilo en 2 tomas por 4 días para la Giardia  spp.
  • 50 miligramos por cada kilo de peso durante 5 días con una nueva dosis a los 21 para Filaroides hirthi.
  • 50 miligramos por kilo de peso al día por 21 días para el Paragonimus kellicotti.
  • 25 miligramos por cada kilogramo de peso al día por 5 días para Filaroides osleri.

Algunos profesionales recomiendan desparasitar cada 3 o 4 meses a los cánidos adultos. Por otro lado, otros indican que es mejor hacer un análisis coprológico para identificar el parásito preciso a combatir.

Recomendaciones para dar albendazol a un perro

A la hora de administrar este antiparasitario es preciso tener en cuenta su presentación. El albendazol en forma líquida, es decir, en jarabe, deberá administrarse directamente en la boca del perro. Para ello, tendrás que seguir estas indicaciones:

Llena la jeringa con la cantidad indicada para tu perro.

Introduce la jeringa por uno de los costados, justo detrás del colmillo, y deposita el líquido poco a poco. Es posible que necesites que alguien te ayude a sujetar al perro.

Premia a tu perro cuando haya ingerido todo el producto para que asocie esta experiencia con estímulos positivos.

Efectos secundarios del albendazol para perros

Aunque el albendazol para perros bien utilizado ofrece una gran seguridad en su uso, es decir, provoca pocos efectos secundarios, siempre hay que tener en cuenta algunas precauciones. Algunos de estos efectos adversos incluyen una disminución del apetito o incluso una anemia, aunque es poco frecuente.

Por otra parte, como sucede en la mayoría de productos antiparasitarios, es posible observar efectos adversos tras su administración como vómitos o diarrea, así como decaimiento y letargo.

Contraindicaciones del albendazol para perros

No conviene dar albendazol a cachorros con menos de dos semanas de vida ni a perras en estado de gestación, pues podría dañar a los fetos o provocar su aborto. El veterinario tendrá que valorar su uso en aquellos ejemplares que presenten algún problema hepático.

Ante cualquier sospecha de que tu perro tenga parásitos consulta con un profesional, recuerda que bajo ninguna circunstancia el tutor debe suministrarle albendazol a sus canes sin la autorización del veterinario tratante.

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