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Gata está muy feliz de que sus gatitos no tengan que pasar un día más en las frías calles

Una adorable gata que tiene una simpática sonrisa en su rostro, está muy feliz de ser rescatada y que sus bebés no tengan que vivir en la calle.

Salem Friends of Felines, una organización de rescate de animales en Oregón, Estados Unidos, recientemente acogió a una familia felina que necesitaba ayuda con urgencia. Una gata, junto a sus cuatro mininos, fue encontrada en las calles, los bebés tenían pocos días de nacido ya que no habían abierto los ojos.

Kayla, una voluntaria del rescate, se enteró de la situación de la pequeña familia felina rescatada y decidió hacerse cargo de ellos. Al conocer a la madre gata, llamada Priscilla, descubrió que tenía una característica física especial, ya que su rostro es adornado por una gran sonrisa.

Además, dejaba colgar su lengua constantemente bajo su boca, ya que le faltan sus dientes frontales y su canino superior derecho.

Kayla, comentó a Love Meow:

«Su diente canino inferior derecho sobresale de su boca, dejándola con lo que parece una sonrisa».

Desde que llegó a su hogar de acogida, Priscilla estaba muy agradecida por tener un lugar cómodo para criar a sus pequeños bebés. La madre felina tuvo que pasar por una serie de tratamientos médicos para mejorar sus problemas de estómago y, cuando se recuperó, su personalidad emergió.

La encantadora felina sentía mucha curiosidad por conocer todo su entorno y trató de explorar todos los lugares de su habitación con mucha precaución. En el camino se encontró con varios juguetes, pero no sabía cómo jugar con ellos, aunque su mirada siempre estuvo dirigida hacía estos.

Desde el comienzo quedó claro que lo único que quería Priscilla era ser amada y cuidada, pero aún no entendía los abrazos y caricias. Después de compartir varios días con Kayla, Priscilla comenzó a sentir simpatía por ella y comprendió que estaba para ayudarla a criar a sus gatitos.

Por lo general, la gatita se tomaba un descanso de los deberes de madre, pero siempre se aseguraba de que estuvieran bajo el cuidado de Kayla. A pesar de los esfuerzos de Kayla por salvar a todos los gatitos, uno de ellos no pudo sobrevivir, pero las tres chicas (Zelda, Effie y Bessie) lo lograron.

El trío poco a poco prosperaba y comenzaron a correr por la habitación, incluso escalaban cualquier cosa en la que pudieran trepar sus patitas. La voluntaria decidió mejorar la habitación de la familia, por lo que tuvieron más espacio para jugar, acechar, correr y perfeccionar sus habilidades gatunas.

Cada una de las gatitas se ha caracterizado por tener un comportamiento particular. Bessie, por ejemplo, se ha convertido en una auténtica amante de los abrazos. Mientras que Effie adora a su madre y le pide mucha atención, y Zelda decidió ayudar a mamá a terminar su comida enlatada directamente del plato.

Pronto, la mamá Priscilla comenzó a pasar más tiempo con sus cuidadores, mientras sus bebés estaban ocupados haciendo cualquier tipo de travesuras en la habitación.

Kayla, agrtegó:

«Desde que traje a Priscilla y sus bebés a casa, he estado tratando de que ella se acueste en mi regazo, pero no lo ha hecho».

Hace pocos días sucedió algo inusual, la gata se arrastró hasta la mitad del regazo de Kayla para acurrucarse y tomar una sesión de caricias. Además, mantuvo sus brazos sobre la pierna de su humano y la uso como almohada, fue un momento tan especial que Kayla estaba muy feliz.

Lo más importante es que Priscilla y sus bebés no tendrán que pasar un día más en la calle, y por eso ella regala una hermosa sonrisa a su gente. Cada día que pasa se vuelve más cariñosa, pero lo que más le brinda felicidad es ver a sus gatitas prosperar satisfactoriamente.

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