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Gatita es rociada con spray para ‘regañarla’ y tiene inusual reacción

No hay que negar el amor por nuestras mascotas es algo incalculable, pero eso no niega la posibilidad de regañarlos cuando deba ser necesario, aunque se nos rompa el corazón algunas de sus travesuras necesitan un límite, es ahí cuando los dueños de los animales entran en acción y para hacerlos entender que no siempre está bien todo lo que hacen.

Tal como lo es en este caso, Poppy es una de esas mascotas que desde que llegó a la vida de su familia no mostró una conducta similar a otros de su especie.

Desde que Poppy tenía solo unos meses de nacido siempre mostró una especial fascinación por el agua. Le encanta jugar con ella de todas las formas posibles, aunque su familia no ha entendido esta extraña obsesión la han aceptado y amado tal como es. Lacy Findley, quien es la dueña de este gatita expresó:

Cuando llegó a nuestras vidas, me preocupaba que tuviera algún tipo de problema renal, pero el veterinario la examinó y dijo que estaba sana, simplemente era una gatita extraña.

Poppy y su fascinación por el agua
Poppy y su fascinación por el agua

Han pasado muchos años desde que Poppy llegó a la vida de Lacy, muchas cosas han cambiado pero sigue intacto su amor por el agua. Sin embargo, esta dulce  felina no solo ama el agua, también mirar algunos documentales, acurrucarse con su madre, y recientemente rascarse en la mesa de madera. Algo que le ha traído algunos problemas a la hermosa gatita.

A ella le encanta estirarse bien, especialmente en algo de madera. Le guardo muchos artículos diferentes para rascar, pero nunca es tan atractivo como la mesa de café. Con frecuencia la veo rascando la mesa mientras hace contacto visual conmigo.

Lacy ha pensado muchas formas  para evitar que Poppy siga rasgando la mesa, así que decidió intentar con una botella de atomizador. A la mayoría de gatos  les molesta que los rocíen con una botella de spray, por lo que Lacy pensó que funcionaria. Pero esto estaba lejos de funcionar, Poppy no pudo resistirse al agua en una botella de spray y terminó amando lo que se supone “debía odiar”.

La estrategia de Lacy no funcionó por lo que se dio por vencida, aunque ha decido dejarla jugar con la botella de vez en cuando. Deseamos pronto encuentre una técnica que funcione, aunque después de todo, quién puede resistirse ante esta ternura.

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