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Gato esta convencido que el perro que trajeron del peluquero es el equivocado.

Dicen que los perros y gatos no se llevan bien. Sin embargo, esto es más un mito que una realidad, puesto que ambas especies pueden vivir en armonía y más si lo hacen desde cachorros.

Son incontables las historias que nos demuestran que estos animalitos pese a sus diferencias, pueden llegar a crear un gran vínculo. Esta es una de esas historias que empezó un poco difícil pero se convirtió en la amistad para adorable que se puedan imaginar.

 

 

Milly y Lupim son nuestros hermosos protagonistas, un perro y un gato que aprendieron a amarse y ahora no pueden vivir uno sin el otro.

Su madre adoptiva, Amanda Alckmim, comentó:

“Son los mejores amigos”.

Sin embargo, un reciente viaje al peluquero por poco arruina la amistad entre estos dos encantadores seres. Es bien sabido que cuando se va al peluquero en ocasiones los cambios pueden ser extremos, algo que recientemente experimentó Lupim, el perrito.

Su madre estaba decidida a cortarle los hermosos rizos que cubrían su pelaje, pero al parecer, Milly no estaba preparada para un cambio tan drástico. La mujer llevó al perrito la peluquero y le dijo que le hiciera un buen corte, dejando claro que era necesario disminuir significativamente todo los pelitos que cubrían su cara.

 

 

Todo transcurría con normalidad hasta que Amanda llegó con su perrito a casa, para ella era un perrito hermoso y perfecto luciendo un nuevo corte, algo completamente diferente no solo para él sino para el gato quien no pudo  evitar sorprenderse cuando los vio entrando por la puerta.

Milly no reconocía a su fiel amigo, estaba convencida que su madre adoptiva había traído a casa al perro equivocado. Si bien Lupim se veía bastante guapo con su nuevo corte, el gato estaba súper desconcertado ante la presencia de lo que para él era otro perrito.  

Al respecto Alckmim dijo:

“Fue súper incómodo”.

Si bien fue un momento bastante curioso entre este par, después de unos minutos el gato reconoció a Lupim, quien a pesar de lucir diferente se trataba de su incondicional amigo. El perrito está feliz con su nueva apariencia, lo mejor de todo, es que su amigo, el gato, lo reconoció y siguen queriéndose y divirtiéndose como si nada hubiera pasado.

“Milly se sorprendió al ver a Lupim después del peluquero. Pero ahora son amigos de nuevo”.

Aunque estos animalitos puedan parecer muy diferentes y distantes, la verdad, que si crecen en un ambiente sano de socialización pueden convertirse en seres inseparables.

Gema López Aguado, veterinaria de la clínica Kivet Sant Pere de Ribes en Barcelona, comentó al respecto:

“En el caso del perro y del gato, en el desarrollo de la conducta social hay un periodo de socialización especialmente importante, comprendido entre las 3 y las 12 semanas de edad para el perro y las 2 y 9 semanas de edad para el gato. Esta etapa de socialización es el proceso mediante el cual tu mascota se acostumbra y aprende a reaccionar de manera adecuada frente a otras especies”.

No podemos negar que los perros y gatos son de los animalitos domésticos más consentidos. Ellos con sus travesuras nos agitan el corazón de alegría y hacen que nuestra vida sea mucho más divertida.

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