Agarre en el pecho y abdomen (1/5)

El especialista afirma que “la clave para levantar a un gato de manera segura es hacer que sienta un apoyo”. Lo podemos lograr colocando una mano en el pecho del gato, la otra en su abdomen y luego levantándolo lentamente. De ese modo no está colgando de las axilas, el gato se siente cómodo y evitamos que patee con sus patas traseras, lo que puede provocar arañazos.

 

Si queremos evitar que nuestro gato huya, el secreto está en presionarlo. Si ya tenemos al gato cargado, es recomendable acercarlo a nuestro cuerpo y si necesitamos que esté quieto para,  lo podemos presionar contra la superficie donde se encuentre. No tengas miedo, ya que el gato no solo no sentirá dolor, sino que se sentirá protegido y seguro.

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