in

Joven mujer lleva animales del santuario a su casa para sobrevivir a una tormenta invernal.

El estado de Texas en Estados Unidos vivió uno de sus inviernos más fuertes, durante una gran tormenta muchos hogares se vieron afectados, incluido los animales del santuario Carly’s Critter Camp. La fundadora del lugar, Carly Henry se vio obligada a llevar a cabo una misión de rescate y trasladar a los animales hasta su vivienda para que lograran sobrevivir la tormenta.

Su hogar terminó convertido en un refugio para los animales (entre ellos tortugas gigantes, una pequeña cabra, un gecko leopardo, geckos con cresta, dragones barbudos, un camaleón, una rana arborícola, una serpiente de maíz, algunas pitones y por supuesto también perros) plácidamente ubicados en su sala de estar bajo el calor de una chimenea.

Unos días atrás, Carly trató de prepararse para afrontar las bajas temperaturas que se aproximaban. Se abasteció de comida, y recibió algunos calentadores extra de parte de vecinos para ayudar a mantener calientes las áreas de los animales.

Al momento que la tormenta llegó, hubo cortes de energía y los calentadores para los animales dejaron de funcionar; algunos de ellos eran sensibles a las bajas temperaturas y no podrían sobrevivir de esta manera, y la situación se convirtió en una gran emergencia.

Carly sabía que debía actuar inmediatamente y corrió hasta el santuario que estaba junto a su casa, decidió trasladar rápidamente a los reptiles y crías de animales que eran más vulnerables hasta su hogar para ayudar a mantener su temperatura estable.

La mujer se apresuró a mover a los animales más pequeños primero hasta su sala de estar, y pidió a un voluntario que la ayudara con Yoshi, su tortuga más grande.

Carly comentó a The Dodo:

«Fue una locura. Entonces pensé, ‘Oh, Dios mío, ahora tenemos que trasladar a todas las tortugas grandes’».

Sus tres tortugas gigantes llamadas Yoda, Tortellini y Yoshi pesan entre 70 y 120 libras (31 a 51 Kg). No son nada ágiles y son algo tercas, así que Carly necesitaba llevarlas adentro en el menor tiempo posible. La tormenta duró varios días y la energía fallaba todo el tiempo.

Carly, su esposo y los animales se quedaron frente al fuego. Decidieron tomar turnos, para cuidar a los animales y asegurarse de que el fuego mantuviera ardiendo.

Los animales parecían comprender la situación y se ayudaban entre sí, sobre las tortugas descansaban tranquilamente algunos reptiles; las serpientes trataban de ubicarse en lugares cómodos para ellas.

Carly estaba muy sorprendida y feliz. Ella comentó:

«Me asombró tanto lo bien que se llevaban todos».

La familia se siente muy agradecida con los vecinos del santuario, que se apresuraron a ayudar con alimentos y leña para mantener la temperatura.

Justin Henry, el esposo de Carly añadió:

«Esta comunidad simplemente está dispuesta a ayudar. Personas al azar estaban dispuestas a arriesgar sus vidas. Todos se cuidaban unos a otros. Creo que esa es una gran parte de la razón por la que lo logramos».

Finalmente, las temperaturas comenzaron a subir y el sol salió nuevamente, la familia se siente aliviada de que todos los animales del santuario sobrevivieran a esta difícil emergencia climática.

Carly finalmente dijo:

«Ver a la comunidad unirse por los animales, ese ha sido mi objetivo desde siempre. Fue increíble. Fue verdaderamente mágico».

Deja un comentario