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Las glándulas anales en los gatos: ¿Cómo tratar la inflamación?

El gato tiene dos glándulas o sacos anales en su parte de atrás, que expulsan un líquido cuando hace sus necesidades que le sirve al gato para marcar su territorio. Ese característico olor que secretan los gatos informa sobre su propia identidad. Las glándulas anales son glándulas que se encuentran a la izquierda y a la derecha del ano del gato

Las glándulas anales obstruidas, causan dolor, irritación e incomodidad a tu gato, lo que requerirá una visita al veterinario. Estos sacos anales generalmente nos pasan desapercibidos hasta que huelen sus secreciones o hay un problema con ellas.

 Lo normal es que los gatos, tanto machos como hembras, vacíen su contenido cuando defecan, lubricando así el ano. En otras situaciones como cuando padecen miedo o estrés, también desprenden este característico olor.

¿Cómo es la anatomía de las glándulas anales de los gatos?

Tanto los gatos machos como las hembras tienen dos glándulas anales del tamaño de un guisante ubicadas alrededor de sus aberturas rectales. Desde el exterior, se pueden ver dos agujeros muy pequeños en los lados izquierdo y derecho de la abertura anal.

Las paredes de las glándulas están recubiertas por una gran cantidad de glándulas sebáceas (sudor) que producen un líquido de olor desagradable.

 

El líquido se almacena en los sacos anales y se libera a través de un pequeño conducto o canal que se abre justo dentro del ano. El líquido de las glándulas también puede espesarse y volverse arenoso, o incluso voluminoso, si se almacena por mucho tiempo o si hay problemas con las glándulas.

¿Para qué le sirven las glándulas anales a un gato?

Las glándulas anales ayudan a tu gato a marcar su territorio. En la naturaleza, los gatos marcan su territorio de diferentes formas y la secreción de líquido de la glándula anal es una de las formas de comunicar su presencia a otros animales. 

El líquido de la glándula anal puede rociarse o sencillamente gotear creando un mal olor.

Causas de las glándulas anales inflamadas en los gatos

Si las glándulas anales de un gato se inflaman, generalmente se debe a que las secreciones que contienen se han acumulado durante un largo período de tiempo. Esto puede suceder, por ejemplo, si su gato tiene diarrea o estreñimiento.

Si este es el caso, las glándulas anales del gato ya no se vacían regularmente y la secreción se solidifica. Esto complica el vaciado de las bolsas anales y finalmente las enciende.

Razones por las que las glándulas anales pueden obstruirse:

  • Por inflamación: cuando el tejido en la glándula anal y su conducto se inflama, puede dificultar o imposibilitar que las secreciones salgan del cuerpo.
  • Por tumores: si hay un tumor, puede estar bloqueando el conducto de la glándula anal, provocando que el líquido no pueda salir.
  • Por infección: el líquido en los sacos anales puede albergar bacterias si no se vacían regularmente. Las bacterias se reproducirán y causarán una infección que, en consecuencia, hará que las secreciones de la glándula anal se vuelvan más gruesas, sangrientas y, a menudo, incapaces de salir de la glándula a través del pequeño conducto.
  • Por una dieta baja en fibra: hay gatos que pueden necesitar una dieta más rica en fibra para ayudar a presionar sobre las glándulas durante la defecación.
  • Por obesidad: algunos gatos tienen tanto sobrepeso que las glándulas anales no pueden funcionar de forma natural debido. La pérdida de peso es la solución.

Síntomas de glándulas anales inflamadas en gatos

Las glándulas anales inflamadas son dolorosas para su gato. Esto lleva a síntomas típicos como el llamado trineo, en el que el gato se desliza por el suelo con las nalgas. Muchos gatos con glándulas anales inflamadas también evitan sentarse.

Otros posibles síntomas que pueden aparecer en su gato debido a la bolsa anal inflamada incluyen:

  • Aumento de lamer el ano
  • Sensibilidad al tacto en el área anal
  • Enrojecimiento en el ano
  • Dolor evidente al dejar caer las heces.

Qué se puede hacer cuando está afectada la glándula o saco anal

 El tratamiento consistirá, básicamente, en vaciar los sacos anales y eliminar el material solidificado. Para ello se puede hacer lo siguiente:

1. Vaciado del saco o glándula analEl veterinario presionará para vaciar las glándulas anales obstruidos de tu gato, con la mano. Si el contenido es duro o seco, puede intentar ablandarlo. También puede darle a tu gato fibra extra, que aumenta su caca, lo que facilita la labor.

El veterinario puede darle medicamentos para aliviar el dolor. También puede usar un tranquilizante o un sedante para mantenerlo tranquilo.

2. Uso de antibióticos para la infecciónSi tu gato tiene una infección, el veterinario vaciará sus sacos anales y luego le administrará un antibiótico para matar las bacterias.

3. Absceso perianal en gatosLa enfermedad de los sacos anales que ha desembocado en un absceso requerirá punción y enrojecimiento del área afectada. Este procedimiento probablemente requerirá sedación y será llevado a cabo por el veterinario.

4. Intervención quirúrgica de los sacos anales: Si estos tratamientos no funcionan y los problemas continúan, el veterinario puede extirpar quirúrgicamente los sacos anales de tu gato. Sin embargo, esto se considera como último recurso, ya que puede dar lugar a complicaciones como la incontinencia fecal en el gato.

Prevención de problemas de la glándula anal del gato

 Una dieta equilibrada con comida para gatos de alta calidad es particularmente importante y mantenerlo en una buena condición física. Si te preocupa que se desarrollen problemas en las glándulas anales, evita que tu gato tenga sobrepeso.

Controla las heces de tu gato para detectar la diarrea y no intentes manipular las glándulas anales sin que lo necesite puede causar irritación, por lo que es mejor dejarlas en paz.

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