Si alguien contara la increíble historia de un perro que se escapa de casa, se sube solo a un autobús y termina posando para fotos con Papá Noel en un centro comercial, muchos pensarían que es una broma. Pero no lo es. Esta curiosa y tierna aventura ocurrió un domingo 19 de diciembre en Brasil, específicamente en el noroeste de Belo Horizonte.
La inesperada aventura de Papioca
Papioca es un perrito de apenas un año que vive felizmente con su familia en el barrio Ermelinda. Aunque es cariñoso y muy querido, aprovechó un pequeño descuido: una puerta entreabierta fue suficiente para que saliera a explorar el mundo por su cuenta.

Lo sorprendente es que no solo se escapó, sino que decidió subirse a un autobús y viajar hasta el centro comercial Shopping del Rey, como si tuviera un plan perfectamente pensado.
Un pasado difícil y una segunda oportunidad
Papioca llegó a su familia gracias al amor y la compasión de su humano, Roniel Gomes, quien lo rescató cuando apenas tenía un mes de vida. El cachorro había sido abandonado y se encontraba en muy mal estado de salud en la ciudad de Contagem.

Su tutora, Cristiene Moreira Campos, contó a g1:
“Le dolía la oreja, el estómago y tenía mucha sarna”.
Después de recibir atención veterinaria y muchos cuidados, Papioca se recuperó y fue adoptado para siempre.
De paseo… pero demasiado lejos
Papioca solía dar pequeños paseos por el vecindario, algo que todos conocían bien. Por eso, el día de su desaparición, su familia pensó que estaba dando una de sus habituales caminatas.
“Es muy enérgico, camina por el barrio y cuando quiere entrar, toca la puerta. Todos lo conocen”, explicó Cristiene.
Sin embargo, ese domingo no regresó, y la preocupación creció al pensar que podría haber sido robado.
El perrito que llegó solo al centro comercial
Al día siguiente, un primo de la familia encontró varias fotos en redes sociales del centro comercial. En ellas aparecía nada menos que Papioca posando con Papá Noel.
Todo indicaba que el perrito había llegado en autobús, bajado por su cuenta y entrado tranquilamente al centro comercial para explorarlo todo.
El Papá Noel del lugar notó al perrito cuando descendía del autobús y lo llamó para tomarse unas fotos. Luego, el personal del centro comercial se encargó de cuidarlo: le dieron agua, comida, un collar, atención veterinaria y hasta jugaron con él en el parque para mascotas.

Un final feliz justo a tiempo para Navidad
La gerente de marketing del centro comercial, Isabela Moreira, comentó que Papioca se acercó al área de atención al cliente como si estuviera pidiendo ayuda.
“Por suerte, el centro comercial es pet friendly”, explicó.
Papioca pasó la noche acompañado por empleados que lo cuidaron con mucho cariño. Tras publicar sus fotos en redes sociales, la familia se puso en contacto y demostró que el perrito era suyo.
Así, Papioca pudo regresar a casa justo a tiempo para pasar la Navidad con quienes más lo aman.
Una lección aprendida
Después de la experiencia, su familia tomó una decisión importante: los paseos en solitario quedaron prohibidos.
“Ahora que es famoso, no lo dejo salir más. Tengo miedo de que alguien lo atrape”, confesó Cristiene.
Papioca es un miembro fundamental de la familia, y su increíble aventura dejó una historia divertida, conmovedora y una valiosa lección sobre el cuidado responsable de nuestras mascotas 🐶🎄❤️.