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¿Por qué duerme mucho un gato?

El dormir es su naturaleza, heredada de sus antepasados, y es la principal razón de tantas horas de sueño. Hoy es un animal doméstico, no necesita cazar para alimentarse, pero su naturaleza sigue latente. Ver a un gato durmiendo es algo habitual, pues pasan entre 13 y 16 horas al día haciéndolo. La cantidad varía según la edad del gato y su personalidad, pero suele ser más o menos el doble de tiempo que tú necesitas para dormir.

¿Es normal que mi gato duerma mucho?

Los gatos pasan gran parte del día durmiendo o descansando. Por lo tanto, ante la duda de si es normal que tu gato duerma tanto podemos decir que es sí puede ser algo normal, ya que los felinos domésticos pasan una media del 70% del día durmiendo. Sin embargo, no se puede ignorar que hay ciertos momentos del día en el que estos animales son muy activos y que, por ello, también existe la posibilidad de que si un gato está mucho tiempo descansando o dormitando sea porque está enfermo o algo le suceda. Por este motivo, hay que saber ver otros signos de problemas de salud.

Cuántas horas al día duermen los gatos

Es algo que depende de su edad, aparte de si están o no enfermos, así un gato adulto suele dormir entre 12 y 17 horas diarias y un gatito de hasta 5 semanas de vida puede dormir hasta unas 20 horas al día, sumando todos los ratos en los que duermen, es decir no significa que duerman todas estas horas del tirón.

Motivos por lo que un gato suele dormir mucho

Los motivos por los que los felinos duermen mucho a lo largo del día son varios, pero todos tienen relación con su genética y evolución adaptativa.

  • Genética y evolución: esta es la primera razón por la que los felinos domésticos pasan más horas del día así que activos. Como son depredadores muy eficaces y tampoco son animales que necesiten una gran ingesta diaria de alimento en proporción a su tamaño, no necesitan mucho tiempo diario para cumplir con la hora de cazar y comer, algo más notorio en los felinos que viven en un hogar y no necesitan ni cazar para alimentarse. Por ello, pasan el resto del tiempo reposando, durmiendo y, a ratos, jugando y aseándose.
  • Adaptación al hogar: otro aspecto relacionado es que estos animales no tienen una necesidad tan fuerte de salir al exterior para hacer sus necesidades como sí lo tienen otras mascotas, aunque sí los hay que necesitan salir por relacionarse con más seres vivos que los que hay en casa, algo que depende mucho del carácter de cada uno. Este hecho hace que sean más sedentarios que, por ejemplo, los perros. Así, también duermen más por no necesitar gastar tanta energía e incluso por no tener muchas más cosas que hacer o por aburrimiento.
  • La lluvia y el frío: como nos sucede a nosotros o a cualquier otro animal, el clima afecta al estado de actividad e incluso al estado de ánimo. Por ello, cuando el clima es frío, llueve o hay menos horas de luz natural los felinos tienden a dormir aún más.
  • Por supervivencia: el hecho de que los gatitos pequeños duerman tanto va vinculado a permanecer en un lugar seguro, mientras su mamá sale a cazar, sin peligro a ser capturado por los depredadores. Además, durante el sueño del gatito bebé, se libera la hormona de crecimiento.
  • Por necesidad: los gatos necesitan dormir mucho por naturaleza, y aunque sean domésticos y no tengan tanto desgaste de energía, conservan estas características de su origen más salvaje.
  • Según la edad: Los gatos bebés duermen más, los adultos duermen mucho pero tienen más actividad, y a medida que se van haciendo mayores vuelven a dormir más tiempo.
  • Según la actividad: un gato que está aburrido y no encuentra cómo entretenerse opta por pasarse más tiempo durmiendo. Por eso y por otros motivos, es importante jugar con ellos.

Al contrario de lo que se suele creer, los gatos no son animales nocturnos. En realidad, son animales crepusculares. Es decir, cuando están más activos es durante el anochecer y el amanecer. Esto encaja con su instinto de caza, ya que estas son las franjas de tiempo durante las que sus presas están más activas. Simplemente son algunas de las características peculiares de los gatos.

Por otra parte, por poco que se hayan dedicado a la caza nocturna, tendrán sus reservas de energía bastante bajas, así que al comenzar el día probablemente veas a tu gato durmiendo una siesta, la primera de las muchas que harán a lo largo del día. Estas acciones son completamente normales y lo ideal es respetar sus siestas y tiempos de descanso, ya que es algo natural en ellos.

¿Cómo puedo mejorar el sueño de mi gato?

  • Lugar de descanso. Es bueno que no solo tenga un solo sitio donde dormir. En verano buscará los sitios más frescos y en invierno los más cálidos, así que ten esto en cuenta para que pueda elegir.
  • Lugar de descanso elevado. Está muy bien que alguno de esos lugares esté en lugar elevado. Coloca algún cojín o cesta en la pared, en una estantería… ¡les encanta dormir en las alturas y controlar lo que pasa sin ser vistos!
  • Rascador cerca de la zona de descanso. El rascador debe estar en lo que tu gato considera una zona segura que puede controlar. Puede que, para dormir mejor, lo use para desperezarse antes de echar su siesta.

   

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